4 de octubre de 2011

Has de pensar cada nueva mañana que una mujer a menudo piensa en ti y sonríe, -aunque quizá no sean sus días más felices.-
Y yo procuraré sonreír más a menudo (y acostarme a una hora prudente)
Tú me enseñaste que afuera, siempre, me está esperando una nueva mañana, como aquella nuestra, radiante y soleada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario