A toda hora me ven, matando el tiempo para volverte a ver.
¿Cómo explicar la primera vez que te sentí corriendo por mi ser? Con tanto fuego
se me quemó el corazón. Como una adicta,
me enamoré de vos. Te quiero dejar!
y no puedo soltarte.
Sos un vicio feroz, te sigo a todas partes. Aunque la verdad, para serte sincera, la
felicidad sin vos es
puro cuento -.
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