6 de enero de 2012

No corras si te llamo de repente. No te vayas si te grito: -piérdete!- A menudo los labios más urgentes no tienen prisa dos besos después. Se aferra el corazón a lo perdido, los ojos que no ven miran mejor. Vivir sin ti, es dormir en la estación. Estoy tratando de decirte que me desespero de esperarte, que no salgo a buscarte porque sé que corro el riesgo de encontrarte. Que me sigo mordiendo noche y día las uñas del rencor. 
- QUE TE SIGO DEBIENDO TODAVÍA -

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