Mi primer amor me demostró que le apasionaba arrancarme el corazón, tirarlo al suelo y pisotearlo. Luego, mi segundo amor, me lo reafirmó... ¿y ahora se supone que tengo que estar segura? ¿Segura de que no voy a terminar con el corazón destrozado como la última vez? Seguro está el que nunca fue engañado, yo no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario