16 de julio de 2012

Pasó tanto tiempo que ya no me acuerdo lo que era antes. Y hay veces, muy pocas veces, que me gustaría acordarme para ver como es que era para ver si lo quiero volver a ser. Pero me olvido la pequeña diferencia de que ahora llevo algo más conmigo. Llevo todo este amor, que es demasiado, me sobra por todos lados. Llevo un baúl de besos. Mil mañanas con tu abrazo. Una mochila llena de chocolates. Un sin fin de esfuerzos y cambios. Las cosas que dejé. Tus manos en mi espalda. Tus besos por mis piernas. Las cosas que aprendí con vos. Una valijita llena de "te extraño". Tu olor. Tu perfume. Tus jodas, tus risas y tus cargadas. Tus enojos, las pocas veces que te escuché gritar. Las cosas que nos dan vergüenza. Tus "buen día". Tu voz en el teléfono. Tus berrinches. Tu sonrisa. Todas las formas que tenés de sonreír. Tus formas de llamar mi atención. Algunos vacíos. Todos los días que me sentí plena. La felicidad. Algunas lágrimas. Una traición, un perdón y un cambio. Tanto amor. Lo que me diste. Lo que te dí. Y lo que me guardé porque no llegué a dártelo. Lo que escribí y no mandé. Lo que pensé y no dije. Las cosquillas. Las corridas por la casa. Tu forma de cuidarme. Los timbres que no toqué. Las veces que no llamé. Las cosas que no hicimos. La comida. Mucha mucha comida. Todo lo que aprendí a cocinar. Unos kilos de más. Los planes. Los hijos. La casa. Los perros. El auto. Las ganas. Tanto amor. 

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