12 de agosto de 2012

Me traje esta soledad, que es la de no estar solo. La que se invita sola a sentar en mi mesa. La que sienta cabeza, la que duele en los huesos, la que nunca me besa, PERO ME LLENA DE BESOS.
Este acá nomás, a nueve horas de casa, que siempre se me pasa por querer ir sin frenos. Este más sin un menos, este ramo de espinas, que no llega ni siquiera a la esquina.
(pero me encantó tu pueblo, y tu boca estrellada, tu sonrisa iluminada y tus brazos abiertos, tu sueño despierto y tu yerba lavada, Y VERTE MÁS QUE NADA)

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