7 de marzo de 2013

Es decirte lo mucho que me mueves. Cómo me has cambiado. Me hiciste una mujer al amarme. Y por eso me siento tremendamente agradecida. Literalmente. Si puedes prometerme algo, prométeme que cuando estés triste o inseguro, o pierdas por completo la fe, que tratarás de verte a ti mismo con mis ojos. Gracias por el honor de ser mi esposo. Soy una mujer sin arrepentimientos. Tengo suerte que seas mío. Tú haces mi vida.
  

Posdata, siempre te amaré.

No hay comentarios:

Publicar un comentario